CERÁMICA POLACA

Existen ejemplares de cerámica decorados con elementos azules y marrones muy característicos de esta región, creados en Boleslawiec hace siglos. Estos ejemplares son muy apreciados en el mundo. Son una combinación de la belleza de formas tradicionales y decoraciones hechas a mano, siendo, al mismo tiempo, muy prácticos y de la mejor calidad.

Boleslawiec es una ciudad pequeña situada en la parte suroeste de Polonia. La producción de cerámica comenzó ya en la Edad Media aquí, en el siglo XIX la ciudad tenía ya 15 alfarerías. En aquél tiempo el área formaba parte de Alemania y la ciudad era conocida como Bunzlau. A pesar de los cambios políticos, la producción de cerámica fue continuada. Hoy es la alfarería de producción manual más grande que sigue utilizando métodos tradicionales.

Aunque la cerámica hecha en Boleslawiec es muy característica, ofrece una variedad de formas, tamaños y elementos decorativos. Además, todos los productos se decoran a mano mediante la técnica del punzón que ayuda a hacer cada ejemplar único. Entre los ornamentos más típicos hay algunos que se consideran como inspirados por el dibujo en la cola de un pavo, incluyendo puntos, círculos y pequeñas flores.

Estos productos se hacen de arcilla blanca decorada, vidriada y cocida en hornos especiales. A pesar de su aspecto tradicional y técnicas manuales utilizadas en su producción, la cerámica de Boleslawiec es muy duradera y puede ser utilizada en lavavajillas, microondas y congeladores. Gracias a los homogéneos colores, incluso piezas con motivos diferentes combinan muy bien juntas. Otro centro de producción de cerámica en Polonia es Wloclawek. Las ollas, los platos y tazones de Wloclawek tienen ornamentos variados, sobre todo con motivos de plantas y flores.