Wroclaw

Situada a pie de las Montañas Sudete Wroclaw es una da las ciudades más antiguas y hermosas de Polonia; cuenta con una historia tormentosa e interesante, en la que se han entrelazado las influencias alemanas, austriacas y checas. La ciudad atrae a los turistas polacos y extranjeros por su arquitectura excepcional, así como por los numerosos festivales y la exuberante vida nocturna. Destaca la Plaza del Mercado de Wroclaw, una de las más grandes de Europa. Además, la ciudad está edificada sobre varias islas, unidas por más de cien puentes.

 

wroclaw

Wroclaw, situada cerca de las fronteras con Alemania y República Checa, es el centro económico y cultural más importante de la Provincia de Baja Silesia. Es la cuarta ciudad más grande de Polonia y tiene 632.000 habitantes.

El Casco Antiguo de Wroclaw se puede comparar en cuanto a la belleza con el de Cracovia. Sus monumentos de más valor son la catedral gótica bajo la advocación de Juan Bautista, las casas renacentistas de la Plaza del Mercado, el edificio barroco de la Universidad de Wroclaw, así como las numerosas muestras del Modernismo y del Funcionalismo.

Por la ciudad pasa el río Oder y sus numerosos afluentes, dividiendo la ciudad entre más de diez islas, unidas con puentes pintorescos. El emplazamiento pintoresco y el hermoso Casco Antiguo ya desde hace mucho tiempo atraen a los turistas, mientras que durante los últimos años la capital de Baja Silesia ha vivido un verdadero boom turístico. Aunque Wroclaw perdió con Paris en la competición para organizar la Exposición Universal, la intensa promoción de la ciudad conllevó buenos resultados; en el año 2005 Wroclaw fue visitada por más de millón de turistas de toda Europa (en el año 2004 Wroclaw fue la sexta ciudad más visitada de Polonia, en 2005, ya la tercera).

Lo que ha hecho la ciudad tan excepcional es su larga historia. Wroclaw estuvo bajo el gobierno checo, austriaco y alemán (durante muchos años se llamó Breslau), para finalmente volver a Polonia. Después de la guerra, los polacos, sobre todo los desplazados de Lviv, sustituyeron a la población alemana, trayendo consigo muchas exquisitas instituciones de larga tradición (los catedráticos de la Universidad de Jan Kazimierz de Lviv entraron en la Universidad de Wroclaw). Hoy en día Wroclaw es un centro cultural y académico importante; además gracias a miles de estudiantes, florece la vida nocturna de la ciudad.

 

GEOGRAFÍA

Por Wroclaw pasa no sólo el río Oder, sino también sus afluentes, Olawa, Sleza, Bystrzyca y Widawa, lo que le da a la ciudad de los 112 puentes y 12 islas un carácter especial; de hecho, la ciudad se promociona como “la pequeña Venecia”. Ostrow Tumski, la colonia eslava más antigua en el territorio de la ciudad y, actualmente, el barrio antiguo de Wroclaw, también antaño fue una isla. Wroclaw es la capital de la Provincia de Baja Silesia, muy variada en cuanto al paisaje. Su parte norte es una planicie, mientras que en el Sur están las Montañas Sudete, una región que atrae a esquiadores y a los aficionados a excursiones por las montañas.

 

HISTORIA

Los principios de Wroclaw datan a siglo X, cuando el príncipe checo, Wratyslaw fundó en este sitio una colonia fortificada; era un lugar favorable para atravesar el Oder y estaba en un cruce de rutas de comunicación importantes. Alrededor del año 990 la ciudad fue incorporada al territorio gobernado por la dinastía Piast. En el año 1000 fue establecido aquí un obispado católico romano. Después de la invasión tártara la ciudad fue trasladada a la orilla izquierda del río y obtuvo la disposición de las calles que se ha conservado hasta hoy día.

Durante la época de divisiones del estado polaco, Wroclaw fue durante un corto período la capital del Principado de Silesia, incorporado más tarde a Bohemia (prácticamente en el año 1335, formalmente en 1348). Bajo la soberanía de los Luxemburgo la ciudad creció y se convirtió en un centro importante de comercio y artesanía. Siguió manteniendo fuertes relaciones económicas y culturales con Polonia.

La muerte del rey de Bohemia en 1526 supuso el fin de la coexistencia pacífica de las comunidades polaca, checa y alemana. Wroclaw se encontró bajo la soberanía de los Habsburgo, una dinastía austriaca que luchaba en contra de la Reforma, que había ganado muchos partidarios entre los checos. Durante la Guerra religiosa de los Treinta Años Wroclaw fue considerablemente devastada. Después de la guerra los Habsburgo con su programa antiprotestante intentaron convertir la ciudad al catolicismo, también realizaron una política de la germanización, que continuó cuando Wroclaw fue incorporada a Prusia en el siglo XIX (como resultado de la guerra austriaco – prusiana).

Fue entonces cuando la ciudad fue rebautizada (empezó a llamarse Breslau) y se convirtió en la segunda ciudad prusiana más importante después de Berlín y un centro clave de administración e industria (se desarrolló sobre todo la industria de máquinas). Cuando fue abierto el primer segmento de la línea de ferrocarril, la ciudad ganó aún más significación siendo un importante nudo de comunicación. Después de la I Guerra Mundial Wroclaw permaneció dentro de las fronteras de Alemania. Nacieron aquí o fueron relacionados con la Universidad de Wroclaw diez personas de origen alemán laureadas con el premio Nobel (9 científicos y un escritor). Breslau dejó su huella en la historia mundial cuando durante más de 3 meses (más que Berlín) se defendió del Ejército Rojo. Como resultado de las luchas más de la mitad de la ciudad fue reducida a escombros.

Después de la Guerra Wroclaw volvió a formar parte de Polonia. La población de origen alemán abandonó la ciudad y en su lugar se establecieron los polacos de las tierras del este de Polonia incorporadas entonces a la Unión Soviética, sobre todo de Lviv. Empezó también la reconstrucción de la ciudad, terminada finalmente en los años 80. En el año 1997 la ciudad sufrió una inundación catastrófica, que causó grandes estragos, también en la parte más antigua de la ciudad. Actualmente sus efectos son ya casi invisibles.

HOTEL & CITY PAGES:

to top